sábado 12 de diciembre de 2009

Disconformidad con Agazzi

Desde Treinta y Tres
La sede de la Asociación de Cultivadores de Arroz fue ocupada en horas de la noche de ayer por integrantes de la misma. El motivo de protesta es la inminente designación del Ing. Agr. Ernesto Agazzi para el Ministerio de Educación y Cultura. Según declaró el Ing. Renán Sokurov a CW45 Difusora Treinta y Tres (que está a diez metros), “es una falta de respeto, cuando estaba en Ganadería nos recitaba Los tres gauchos orientales en las reuniones, después sale a decir que no entiende del tema y ahora agarra, esto no se entiende, porque en Ganadería bueno, por lo menos parece una vaca Holando.”
Fuentes cercanas a la Asociación de Cultivadores de Arroz sostienen que “mirá, de acá de la parada (de taxis) vimos al ruso solamente, pa mí que está caliente por otra cosa, no sé qué es.” Consultado un amigo de la infancia del dirigente, afirmó que “el tipo está loco, siempre estuvo, y encima le da por escribir poemas, fíjese que había escrito uno que se llamaba Soneto de la bosta de oveja”.

Rodney Da Silveira

viernes 11 de diciembre de 2009

jamás pedí nada
nunca prometí nada
pero huyeron de mis bosques de espejos
ahora sonrío
y de mi boca salen flores de alas rojas
que se ocultan tras una pared de humo


Líber Mendizábal

Limitaciones

En el monasterio de mi sepulcro torturado
de constelaciones amargadas y dejadas atrás...
Sé lo sabido, sé lo que he vivido,
Alma impura, sucia, que cabalga en la noche y desaparece en el monte.
El murciélago en su cueva.
Sale el chupasangre, sepulcros añejos que no tienen cuidado.

Lejanas almas en penas…

Que despiertan y salen en la noche, en su luna…
Preferentemente la soledad, la frialdad, que un dolor más.

Nancy Miraballes

Medusa

Medusa implacable en tus ojos habita el abismo,
es tu boca la glándula venenosa que calla y otorga.
Tus poros claman la sangre ¡alquimia del dolor!
sagradas escrituras en sus páginas no albergan el perdón.

Se evaporo de tus escamas la inocencia
erigiste el monumento a la decadencia.
Tus garras las apócrifas mentiras
que en insulsos oídos vertías.

Pilares de sal a tus pies en un tiempo olvidado
demarcaron el camino transitado.
Te perdiste en laberintos enmohecidos en fantasías
te fascinaste en tu propia oligarquía.

Los egos devoraron tu humanidad ¡desvanecieron tu alma!
las virtudes huyeron ágiles en celeridad y se llevaron la calma
Ya en tu corazón no habita ni ella, ni el amor, ni la esperanza,
solo quedaron los acordes marchitos de una canción de venganza.

Esperas en un muelle el regreso de un barco que nunca zarpó,
tenía como destino una isla a la que el amor nunca conoció.
Las raíces pútridas se dejan vencer por la gravedad
así como todo lo que recae en tus ser, agobiando tu voluntad.

Segregan los labios hipócritas una verdad mentirosa,
de lo que te digan no creas nada, de lo que veas … solo la mitad.
La fragancia nauseabunda ahoga el jardín de rosas
y tus pecados se congregan ante la necesidad.

Al altar de tu perdición alabanzas otorgan los perdidos deseos de almas vagabundas
que no encontraron destino en Hades o el Infierno, Purgatorio o el Cielo.
Esos que en tus ojos de quimera cayeron maldecidos,
esos que dentro de ti están perdidos.
Christian Ferreira

miércoles 2 de diciembre de 2009

Cargamos la mochila de bares,
mujeres y más bares y noches
y alguna ausencia y algunas muertes
con y sin sangre
y calles, muchas calles
que vaciamos de gentes
hasta fastidiar la carga
de los hombros que
...............................ya
...................................no
.......................................soportan
.....................................................tanto
.............................................................peso
y g
.......o
.........t
...........e
.............a
a nuestras espaldas
una poesía gastada
que nos gusta encontrar,
olvidada
en la hora que advertimos los viejos retornos,
ignorando que nos pertenecen,
que nos perteneció
............................................r
........................................s.......e
......................................o...........c
.....................................n.............o
......................................r...........n
........................................e.......o
............................................c
y sentir
......que no
............estábamos
........................tan
............................s..................o..................l..................o..................s.



Eladio Camejo

Hay que leer

Historias de nuestra casa de José Luís Peixoto

“Historias de nuestra casa” es una selección de cuentos, intercalados con algunos poemas. José Luís Peixoto trabaja con la memoria, la familia, recorre paisajes de infancia en algún pueblo del interior portugués. La vejez es tratada con ternura; en casi todos los textos de este libro se recuerda a algún viejo que puede encontrarse en cualquier pueblo de cualquier lugar.
En palabras de la traductora Magali de Lourdes Predo: “Repeticiones, construcciones sintácticas inusuales, pleonasmos, incomodan al lector, sorprendiéndolo y llevándolo al encuentro de la poesía.”
“La mujer que soñaba” es un cuento memorable, en el que el tiempo se intercala sin aviso, sin ninguna incomodidad para el lector. Una mujer, en un convento, se sueña a si misma niña y la niña a su vez se sueña, grande, en un convento.
En el final del libro se agrega un breve y conmovedor relato: “Te me moriste” con en el que Peixoto se despide de su padre. Martín Fernández, editor de HUM, comentó a RRR que este relato, publicado en Portugal como un sólo libro, acostumbra a regalarse en los velorios.

“Lo fantástico es contado con la naturalidad de lo cotidiano. La crónica y la fábula se superponen, como las historias que cuentan o presencian o callan los personajes de William Faulkner o de Juan Rulfo.” Antonio Muñoz Molina

“La escritura de José Luís Peixoto es a un tiempo fresca, ágil, envolvente y, asimismo, contiene toda la herencia literaria universal. Estamos ante un ecritor maduro. Un admirable narrador portugués.” Luís Sepúlveda.


José Luís Peixoto (Galveias, Ponte de Sor, 1974)
Se licenció en Lengua y Literatura Moderna inglesa y alemana por la Universidad Nova de Lisboa. Su obra narrativa y poética figura en docenas de antologías y es estudiada en diversas universidades nacionales y extranjeras. En 2001, recibió el Premio José Saramago por la novela Nadie nos mira, la cual fue incluida en la lista de Financial Times como uno de los mejores libros publicados en Inglaterra en el año 2007, y fue recientemente incluido en la lista de “Discover Great New Writers” de Barnes & Noble. Su novela Cementerio de pianos recibió el “Premio Cálamo Otra Mirada” como mejor novela extranjera publicada en España en 2007. En 2008. recibió el “Premio de Poesía Daniel Faria”. Su obra narrativa y poética ha sido editada en España, Brasil, estados Unidos, Inglaterra, Italia, Francia, Finlandia, Holanda, además de haber sido traducida a 16 idiomas.

José Luís Peixoto
“Historias de nuestra casa”
133 pág.
Ed. HUM
2009

miércoles 25 de noviembre de 2009

Popo Romano

Fernando Cabrera









Luis Salinas
Fotos: Servando Valero




Muere en Buenos Aires el poeta argentino Leónidas Lamborghini

El argentino Leónidas Lamborghini, considerado uno de los más importantes poetas argentinos, murió a los 82 años en Buenos Aires, el pasado 14 de noviembre. Sus restos fueron velados en la Biblioteca Nacional de la República Argentina.
Autor de 25 libros de poesía, tres novelas y numerosos ensayos, Lamborghini había nacido en el barrio porteño de Villa del Parque, en Buenos Aires, el 10 de enero de 1927, y desde 1956 se dedicó al periodismo y la poesía. Militante peronista, integrante brevemente de la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires durante el gobierno de Héctor Cámpora, entre 1977 y 1990 vivió exiliado con su familia en México. Luego regresó a su país.
Hijo de un próspero ingeniero industrial que no toleraba la idea de que sus hijos (Leónidas y Osvaldo, éste último fallecido en 1985) se dedicaran a la literatura, Lamborghini trabajó como cobrador o encargado de fábrica mientras escribía sus primeros versos, que se publicaron en la plaqueta El saboteador arrepentido en 1955, año en que se dedicó al periodismo —fue redactor del diario Crítica— y a la poesía de manera completa.
En sus comienzos había sido criticado por la impronta paródica de su obra, pero más tarde llegó a ser tomado como uno de los poetas más relevantes entendiéndose que había sido partícipe en la recuperación de la poesía gauchesca. Tuvo entre sus admiradores a Leopoldo Marechal, Rodolfo Fogwill, Juan L. Ortiz y Ricardo Piglia. De gran influencia en toda América Latina, también trabajó sobre la poesía política y experimental.
Entre los libros de su obra poética figuran Al público (1957), Las patas en las fuentes (1965), La estatua de la libertad (1967), Coplas del Che (1967), La canción de Buenos Aires, Responso para porteños, Tango-Blues (1968), El solicitante descolocado (1971), Partitas (1972), El ruiseñor (1975), Circus (1977), Episodios (1980) y Odiseo confinado, con el que obtuvo el Premio Boris Vian 1992.
Además, escribió Las reescrituras (1996), El jardín de los poetas (México, 1977-1990), Carroña última forma (2001), Encontrados en la basura (2006) y El jugador, el juego (2007). También escribió las novelas Un amor como pocos (1993), La experiencia de la vida (1996) y Trento (2003), y la obra de teatro Perón en Caracas. Varios libros suyos todavía permanecen inéditos.
Su obra recibió el Premio Leopoldo Marechal, en 1991. En 2004 fue distinguido con el Diploma al Mérito Konex en Poesía, Quinquenio 1999-2003.

Publicado por Letralia: http://www.letralia.com/222/1114lamborghini.htm
¿después del poema terminado qué hay?
un abismo
una pena
una tristeza
el vacío
si el animal sigue ahí
se retuerce
gime
mastica
díganme
¿luego del poema terminado qué hay?
¿hay lágrimas
........................o la soledad del
...................................................poeta?


Líber Mendizábal

sábado 14 de noviembre de 2009

p

hay que trepar todas las piedras
para volver a la felicidad de la piedra
para ser canto rodado


Fernández de Palleja